Inter Miami, con Lionel Messi a la cabeza, visitó este jueves la Casa Blanca como vigente campeón de la Major League Soccer (MLS) en medio de la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán y mientras el equipo estadounidense se prepara para enfrentar el próximo sábado al DC United como visitante en Washington.
Pasadas las 18.30 de la Argentina (16.30 en Washington DC), aparecieron en escena los futbolistas dirigidos por Javier Mascherano, pero allí no estaba Messi. El crack argentino, MVP y goleador del equipo campeón, ingresó junto al presidente Donald Trump, quien comenzó con un discurso. Habló sobre el conflicto bélico, sobre la situación que atraviesa Venezuela tras el encarcelamiento de Nicolás Maduro y también le dedicó unas palabras a Messi y compañía.
«¿Sabes quién viene hoy?, me dijo mi hijo. Mirá que estoy con bastantes temas, le respondí. Es Lionel Messi. Cómo no. Es un honor decir lo que ningún presidente ha dicho antes: Bienvenido a la Casa Blanca, Lionel Messi. Mi hijo es un gran fanático tuyo y de (Cristiano) Ronaldo», bromeó Trump. «Es un honor recibir al equipo campeón», agregó después.