
El hijo de la víctima cuestionó con dureza a los funcionarios judiciales en pleno jury y dijo que hoy ve “delitos” detrás de la investigación.
A casi 20 años del crimen de Nora Dalmasso, Facundo Macarrón habló desde un lugar que remarcó como propio y largamente postergado: el de hijo de la víctima. En medio del jury contra los fiscales que llevaron adelante la causa, apuntó con dureza contra su actuación, pidió Justicia completa por su madre y dejó una frase contundente: “Sí, siento odio”.
En diálogo con los medios, Macarrón aseguró que el proceso de enjuiciamiento está revelando un cuadro todavía más grave del que imaginaban. “La verdad es que está resultando peor de lo que imaginábamos porque antes pensábamos que solo era una mala praxis, que había negligencia de parte de los fiscales y hoy lo que estamos viendo es que hay delitos, hay muchos delitos”, sostuvo.
Uno de los ejes de su crítica fue la falta de medidas sobre Roberto Bárzola, señalado años después como el principal sospechoso. “Cuando dicen que investigaron a Bárzola nosotros pensábamos que no lo habían investigado y ellos están diciendo que sí lo investigaron, omitieron algo clave que es sacarle el ADN”, cuestionó. Y comparó: “A nosotros nos sacaron el ADN; a mis primos les sacaron el ADN, a mi tío mismo le sacaron el ADN, a la señora que trabajaba en casa, hasta al mismo cura le sacaron el ADN y no fueron capaces de tomar una muestra a Bárzola”.
Consultado sobre por qué cree que ocurrió eso, respondió: “No lo sé, para mí hubo alguna intención, quizás algún encubrimiento por parte de ellos”. Incluso fue más allá al señalar que esa conducta podría derivar en otras responsabilidades penales por fuera del jury. “Tiene que ver con delitos que no se van a sustanciar en este proceso, pero que pueden dar lugar a una acción penal”, afirmó.
Macarrón también hizo referencia a las presiones que, según entiende, condicionaron la causa desde el inicio. “Esa presión política es la que yo digo que no fueron independientes los fiscales”, señaló. Y agregó: “Cuando yo hablo de que los fiscales necesitan una cualidad, que es la de ser independientes frente a la presión social, mediática y política, a eso me refería con presión política”.
En otro tramo, sostuvo que si efectivamente hubo instrucciones indebidas desde la Fiscalía General para direccionar la investigación hacia él, eso también implicaría una irregularidad grave. “Que si es así el fiscal Di Santo cometió un delito porque esa instrucción es ilegal”, sostuvo. Como abogado, añadió: “La Fiscalía General no puede dar instrucciones de ese tenor, elegir las líneas investigativas a un fiscal de instrucción”.
Sobre la falta de investigación sobre Bárzola en los primeros años, Facundo consideró que no hubo interés real en avanzar sobre esa pista y vinculó esa omisión al clima social que dejó la imputación de Gastón Zárate. “Porque no les interesó y porque justamente Bárzola era un parquetista, era un trabajador y habían obrado mal con Zárate”, afirmó. Luego resaltó el método seguido por el fiscal Pablo Jávega: “El fiscal actual hizo un método muy simple, dijo ‘cuáles son las personas que rodearon a Nora antes del crimen y después del crimen, y le tomó muestras a todos’”.
La confesión de Macarrón
Macarrón admitió además que una de las mayores frustraciones de la familia fue no haber podido actuar como querellante. “Es una mezcla de todo. Yo creo que lo que más me pesa y lo que más me duele es la pérdida de tiempo y cómo se la sigue estigmatizando a mi mamá”, expresó. También reprochó que durante el jury se siga trayendo a escena la intimidad familiar: “Hasta se la agarraron con mi abuela, estigmatizándola de vuelta, metiéndose en la enfermedad”.
Por último, reconoció el peso emocional que le genera revivir todo lo ocurrido y habló sin rodeos sobre lo que siente hacia los fiscales acusados. “Sí, siento odio”, dijo. Pero enseguida aclaró el sentido de su exposición pública: “Esto no lo hacemos por odio, lo hacemos por nosotros, por los cordobeses que no nos merecemos algo así”.
