La líder comunista se imponía con un 26,63% de los votos, con el 71% de las mesas escrutadas. En segundo lugar, con 24,19% iba el candidato conservador. La sorpresa, el independiente Franco Parisi, que quedó tercero.
Tal como se esperaba. Jeannette Jara ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Chile. La candidata del oficialismo, militante del Partido Comunista, obtenía un del 26,63% de los votos y superaba a sus rivales de derecha, según los datos provisorios difundidos por el Servicio Electoral, con el 71% de las mesas escrutadas.
Pero todavía no tiene asegurada la presidencia. Deberá disputar una segunda vuelta el 14 de diciembre contra el conservador liberal José Antonio Kast que quedó en segundo puesto con un 24,19% de los votos.
Y en el balotaje, según coinciden aquí todos los analistas y observadores, Kast ya tiene casi asegurada la victoria, ya que es difícil que Jara logre repuntar esa cifra de votantes que obtuvo este domingo. Además, los otros dos candidatos de la derecha que en algún momento le hicieron sombra a Kast -el ultraderechista libertario Johannes Kaiser y la líder de la derecha más tradicional Evelyn Matthei- salieron enseguida a felicitarlo y expresarle su apoyo para el duelo definitivo.
La sorpresa fue el tercer lugar: el independiente Franco Parisi, que aparecía muy relegado en los sondeos, obtuvo según los datos parciales un 19,22% de los votos, y dejó relegado al cuarto lugar a Kaiser, que obtenía un 13,92% minutos cerca de las 21, con el 71% de los votos contabilizados.
A pocos votos de distancia figuraba Matthei, con el 13,04%. La ex alcaldesa de la comuna de Providencia, en Santiago, que hasta hace pocos meses aparecía como la favorita de la derecha, quedó relegada frente a los otros dos candidatos conservadores más duros.
Los otros tres candidatos que se presentaron a la presidencia no llegaron al 2%.
Fue Matthei, poco después de las 20, la primera en salir a felicitar a Kast y expresarle su apoyo para la segunda vuelta.
Poco después, Kaiser también admitió su derrota y reiteró, como ya había adelantado en campaña, que apoyará al candidato de derecha.
Así las cosas, está claro que la derecha -que se negó a realizar elecciones primarias y se presentó dividida en estas elecciones- mostrará unidad en estas cuatro semanas de campaña que se inician ahora.
La suerte de Jara parece echada. Será muy difícil que pueda hacer frente a su rival de derecha. Sobre todo porque aquí muchos la ven como la continuidad de un gobierno que termina con una imagen negativa superior al 60%, pese a que en la campaña se esmeró por distanciarse del actual presidente Gabriel Boric.
En una elección inédita por su masividad -fue la primera presidencial con voto obligatorio, y durante todo el día la afluencia de votantes fue permanente y con largas filas en algunos locales de votación- el presidente Boric salió a agradecer a todos los que participaron con su voto, y felicitó a Jara y a Kast por su pase a la segunda vuelta.
Más de 15,6 millones de votantes estaban convocados además para renovar la Cámara de Diputados y la mitad del Senado.
Este domingo el voto fue obligatorio por primera vez en una elección presidencial, lo que anticipaba una alta participación, tal vez cercana al 85 o al 90%, contra el 46% que acudió a las urnas en 2021, cuando ganó Boric.