
Desde el gobierno buscan liderar en Europa un movimiento de «desconexión protegida». Consideran que el Estado debe asegurarle a los niños la misma capacidad de concentración que generaciones anteriores.
Alemania se sumó al debate internacional sobre el impacto de la tecnología en la juventud y evalúa prohibir el uso de las redes sociales en menores de edad. Desde el gobierno se mostraron abiertos a aplicar limitaciones a la par de otros países que ya dieron sus primeros pasos en medidas similares, como es el caso de Australia.
El ministro de Asuntos Digitales, Karsten Wildberger, se manifestó a favor de implementar una prohibición y la consideró «más que justificada». Entre sus razones, citó la creciente evidencia científica sobre el impacto negativo de las plataformas en el desarrollo cognitivo y emocional de los menores.
El funcionario sostuvo que el Estado debe garantizar que los niños crezcan con la misma capacidad de concentración que las generaciones anteriores, libres de las distracciones constantes del entorno digital.
El ministro abogó por endurecer las reglas en los entornos educativos, sugiriendo que la sociedad «les debe» a los jóvenes períodos regulares sin dispositivos móviles para fomentar el aprendizaje profundo. Una encuesta del instituto INSA indicó que el 60% de los alemanes está a favor de prohibir el acceso a menores de 16 años, mientras que solo un 25% se opone.
Por su lado, una comisión de expertos sobre la Protección de la Infancia y la Juventud ya trabaja en una serie de recomendaciones técnicas que serán presentadas a mediados de 2026, incluyendo límites de edad específicos.
Con esta postura, Alemania busca liderar en Europa un movimiento de «desconexión protegida», priorizando la salud mental de los jóvenes por encima de los intereses comerciales de las grandes plataformas tecnológicas.